Logo

En un enclave magnífico, como es la Ribera del Duero, encontramos una bodega tan traviesa como amante del suelo en el que habita, la Bodega Malacuera.

Nuestras instalaciones están en pleno casco urbano de Castrillo de Duero, pero el alma de nuestro diablillo y su origen permanece bajo una tierra llena de tradición, en las cavidades subterráneas, las mismas que guardan los secretos de los vinos más pícaros y revoltosos de la zona.

Dicho pueblo ha sido testigo presencial del nacimiento de sus vinos, fruto del trabajo, tesón y cariño que entrañan la amistad y la pasión por la tierra y el vino.

Un proyecto de pasado, presente y futuro, que además pretende llegar hasta el rincón más recóndito del planeta, llevando a cada lugar el vino más sugerente y canalla de la Ribera.